Así de repente, sin apenas tiempo para digerirlo, nos vimos encerrados en casa, cada uno en la suya y sin expectativas a corto plazo de revertir la situación. Aferrados a la idea de que la COVID-19 no era real, fueron pasando los primeros días. Por mucho que lo estuviéramos sufriendo, quien más y quién menos pasó por la etapa de negación. Una pandemia (que se dice pronto) no iba a cambiar nuestra forma de vida. 

Aprendizajes de una pandemia

La velocidad cada vez más alta y el ritmo de vida frenético ,al que nos habíamos (mal)acostumbrado, nos impedían encajar el golpe y ver más allá de nuestro ombligo.

De un plumazo, parecía que teníamos ante nosotros todo el tiempo del mundo para hacer lo que creyéramos oportuno y no supiéramos cómo manejar la situación. Haz ejercicio, aprende a tocar un instrumento, perfecciona tu habilidad en la cocina, conviértete en epidemiólogo, lee todo lo que nunca has leído, programa reuniones por Zoom… en definitiva, aprovecha todo este tiempo para lo que te plazca pero mantente ocupado. ¡Vaya a ser que nos de por parar un momento a pensar y se nos presente alguna duda existencial!

Desde casa, ya fuera teletrabajando quien tuviera la oportunidad, o esperando noticias, la pandemia nos enseñó algunas lecciones que puede, tengamos que recordar en un futuro a corto plazo:

  1. No somos inmortales.
  2. Preferimos vivir en el campo que en la ciudad.
  3. Nuestros trabajos no son esenciales.

Está bien, la primera lección digamos que tod@s la damos por aprendida, aunque nunca está de más tenerla en cuenta. En cuanto a la segunda, tal vez he pecado de generalista al hacer vuestros propios deseos.

Pero la tercera lección, es tal vez, la que nos haya dado el mayor baño de humildad, jamás recibido.  De un día para otro, aquellos trabajos que no contaban con el “prestigio” y respaldo social que merecen, pasaron a ser los esenciales. Trabajos en condiciones precarias, de poco valor retributivo, que sobrepasan la jornada laboral por goleada, etc. Sin ellos, no hubiéramos podido afrontar una pandemia desde casa. A tod@s, GRACIAS.

Y así pasaban los días, y las primeras semanas, y seguíamos ocupando el tiempo como buenamente podíamos. Las cifras que recogían los medios no eran muy alentadoras. Los contagios crecían día tras día y la tasa de desempleo aumentaba con igual rapidez.

Las «cifras» de aquellos días fueron aterradoras: los contagios crecían,  al igual que lo hacía la tasa de desempleo, los ERTES, la ansiedad y la rabia.

En una sociedad habituada a exigir y obtener lo instantáneo, el tiempo de espera se hacía eterno.

Musicoterapia en tiempos de Covid-19.

En este tiempo de confinamiento, recogidos en casa y mirando a través de las ventanas, hemos sido muchos a los que nos ha parecido que el tiempo pasaba incluso más lento, ¿verdad?

Por suerte, la música siempre ha estado ahí para ayudarnos y convertirse en nuestra fiel aliada. Una vez más, el poder de la música al rescate.

¿Sabíais que cuando afrontamos un mayor grado de soledad y ansiedad, la música se reivindica como un antídoto que nos tranquiliza y nos conecta con nuestra identidad?

Tanto es así, que hasta en las situaciones más inverosímiles, su poder ha sido un clavo ardiente al que agarrarse para intentar no caer en la locura más absoluta.  

“En estos tiempos eclipsados ​​por la tragedia colectiva y la desolación, la música puede desempeñar un papel especial. Puede llenarnos de emociones edificantes que tanto necesitamos, puede recordarnos experiencias compartidas con personas que amamos y promover valores positivos. La música puede levantar nuestros miedos, entretenernos y brindar esperanza, optimismo y puede cargarnos con energía positiva

Tomas Fernando Flores. Director de RNE3.

¿Y qué tiene la música que tanto nos aporta? Esa canción que nos pone los pelos de punta, otra que nos hace llorar, la que nos impulsa a bailar sin poder controlarlo, la que trae consigo recuerdos imborrables… todo esto pasa por algo y así está demostrado.

Según un estudio del Instituto Neurológico de Montreal (Canadá), al escuchar música nuestras neuronas producen un aumento de dopamina (neurotransmisor de la recompensa u “hormona de la felicidad”) en nuestro cerebro equiparable a la sensación que tenemos cuando degustamos nuestro plato favorito, tenemos sexo o incluso a la percepción que pueden provocar la mayoría de sustancias adictivas. 

Entonces, si escuchar música puede generar efectos tan positivos como segregar dopamina, reducir el estrés, cambiar nuestra percepción sobre una situación, evocar al movimiento, afianzar nuestra identidad… no resulta preciso ahondar en la importancia que ha tenido la música para muchos de nosotros en esta situación de aislamiento. 

Héroes de incógnito (a todo volúmen)

Y aunque pueda parecer evidente, esos momentos de evasión y refugio debemos agradecérselo a los músicos y a todo el engranaje que conforma la industria musical. De todos los tiempos, géneros y lugares del mundo. De nuevo, GRACIAS en mayúsculas. 

Puede que de todos los sectores que se han visto afectados por la llegada del Coronavirus, la industria musical será uno de los que mayor factura se cobre (junto al turismo). Aún hoy, pocos se atreven a calcular el daño económico que dejará la pandemia en el sector,  pese a los intentos que ha habido de mantener la actividad a flote.

Durante el verano, los  festivales y salas de concierto que pudieron asumir las medidas de seguridad y los aforos limitados fueron a por todas, pero, la lista de festivales cancelados o aplazados habla por sí misma.

¡Otra bofetada más para una industria!… ya de por sí acostumbrada a la precariedad.

Según datos de la Federación de la Música en España, se dice que el sector está compuesto en su mayoría por autónomos, pequeñas y medianas empresas y que la suma total de empleados asciende a más de 300.000 personas. Por estos motivos, y debido a la situación que se estaba atravesando, desde la propia federación, se propusierón estas 15 medidas que podrían dar solución a la crisis.

A sabiendas que hasta la fecha la industria de la música vive, en gran parte de, los ingresos del directo, los supuestos beneficios con los que contaban se han visto cortados en seco y eso hace pensar que por razones obvias, serán muchos los que las pasen canutas para salir bien parados de esta situación. 

Pese a todo, su respuesta ante esta emergencia mundial, ha sido una de las más altruistas. Generosas donaciones, programación de conciertos y “festivales” a través de las redes, masterclass o charlas en directo han sido algunas de las iniciativas más difundidas por parte del sector, para ayudar a combatir la pandemia y ofrecer una vía de escape a tod@s las que nos quedabamos en casa. (Y nosotros las hemos disfrutado por la cara).

Y mientras nos hacían olvidar la situación por un ratito, ellos seguían sin oler un € de beneficio. Porque claro, cabe recordar que (en nuestro país al menos) al no estar dados de alta en la seguridad social y no cotizar de manera continuada, quedan exentos del derecho a paro.  

A continuación os dejamos algunos ejemplos de iniciativas surgidas durante este tiempo de confinamiento así como opiniones de algunos de los músicos más reconocidos:

Medidas de “ay duda” para la música.

Con esta perspectiva nada halagüeña para el sector, el pasado 5 de mayo, el Gobierno (España) quiso dar respuesta a las 15 medidas propuestas por la Federación de la Música en España y aprobó un Real Decreto-Ley 17/20 con la intención de apoyar al sector cultural. 

No obstante, las particularidades que trae consigo la industria musical hacen que dichas medidas sean insuficientes. 

Analizamos algunas de las medidas que nos han llamado más la atención:

Prestación por desempleo

  • Los artistas podrán acceder de manera extraordinaria a la prestación de desempleo.

Esta medida hace referencia a aquellos artistas que han quedado desamparados por la prestación de desempleo y que, debido a periodos de inactividad derivados del la Covid-19, podrían acceder de forma extraordinaria a dicha prestación durante un máximo de 180 días. 

Pero, ¡oh! ¿no habíamos dicho que la mayoría del sector está precarizado? Entonces, ¿a qué porcentaje del sector ampara ésta ampliación de la prestación? ¿Qué porcentaje no cumple los requisitos?

Según una de las últimas encuestas realizadas por AMPE (Asociación de Músicos Profesionales en España) y teniendo en cuenta los requisitos establecidos para optar a dicha prestación, 4 de cada 10 músicos no tiene derecho a acceder a ninguna de las ayudas. Para colmo, el estudio también nos ofrece un dato demoledor: 1 de cada 4 músicos con una antigüedad mayor de 10 años en España, tampoco podría beneficiarse de ayuda alguna.

Ahora pensad, ¿Conocéis a alguna profesión  en la que después de 10 años trabajando no te permita acceder a ninguna ayuda? No hay más preguntas Señoría.

Subvenciones

  • Concesión directa de subvenciones a Sociedad Garantía Recíproca Audiovisual Fianzas SGR, para el impulso de la financiación del sector cultural. 

Con esta medida, a través del Instiuto Nacional de las Artes Escénicas y la Música (INAEM) la música en España tendrá 2 líneas de ayuda económica (a compartir con la danza como arte escñenica) por un valor total de 10.350.000M€. El reparto de dicha cantidad quedará distribuido de la siguiente manera: 

– 5.500.000M€ para mantenimiento de estructuras: Esto es básicamente un apoyo al tejido empresarial ya que, la subvención en este caso iría enfocada a costear el mantenimiento mientras no se puedan llevar a cabo conciertos ni proyectos culturales.

– 4.850.000M€ para actividades y proyectos en 2020 dentro de los parámetros permitidos según el plan de desescalada, que, debido a la situación, parecen complicados de compaginar.

Financiación

Ni que decir tiene que durante la crisis provocada por el contagio, son muchas las empresas de la industria que han tenido que bajar la persiana o están teniendo dificultades económicas para no hacerlo. Por este motivo, el Gobierno estableció vías de financiación para el sector cultural mediante la figura de CREA SGR (Audiovisual Fianzas Sociedad de Garantía Recíproca) por un importe total de 780M€ con el respaldo del programa Europa Creativa de la Comisión Europea. De esos 780M, la industria de la música podrá optar a 40M€ para préstamos. 

Eso sí, para acceder a ellos, primero deberán convertirse en socios mediante suscripción y desembolso de participaciones sociales de CREA SGR. 

Indemnizaciones y anticipos en conciertos contratados

Ya lo decíamos antes, la cantidad de aplazamientos y cancelaciones de conciertos y festivales ha sido un goteo constante desde el inicio de la pandemia. Para intentar remediar esto, se propone un mecanismo para el cobro de anticipos e indemnizaciones. El requisito en este caso, es que el importe pactado no exceda de 50.000€ y que dichas contrataciones hayan sido contratadas previamente con el sector público.

La ampliación por desempleo no es aplicable a aquellos artistas que trabajan por cuenta propia. Queda pendiente la flexibilidad en el proceso de reembolso de entradas ante cancelaciones y aplazamientos. La industria esperaba quizás una reducción del IVA para la promoción de festivales, conciertos y discos. No se han visto beneficiados por ningún tipo de incentivo fiscal, pese a que, aunque pertenezcan al mismo sector, el cine y las producciones audiovisuales sí han percibdo de esos incentivos. 

Después de toda esta “chapa”, desde Mastyl mantenemos la esperanza de que lleguen nuevas medidas de apoyo para un sector que nos ha dado (y sigue dando) tantísimo. 

Se trata de dignificar un sector, que está pasando por uno de los momentos más delicados en muchos años y que arrastra consigo una enorme precariedad

A vosotr@s…!Ánimo valientes!

Infografia de ayudas aprobadas por el gobierno para la industria musical a consecuencia del Coronavirus

La nueva normalidad en la industria musical

Aunque aún no podemos saber con exactitud cómo será la nueva normalidad en lo que se refiere a la música, por lo que vamos oyendo, nos podemos ir haciendo una idea aproximada. Y la verdad, de momento la cosa no parece demasiado optimista.

  1. Gran parte de los beneficios de la industria provienen del directo. 
  2. Durante cierto tiempo la distancia social de 1,5 metros mínimos por persona será una medida obligatoria.
  3. En los próximos meses y en la mejor de las situaciones, se permitirá un aforo máximo de 400 personas.

No se necesita ser un lumbreras para darse cuenta que nuestra relación con la música en directo se verá seriamente afectada. Por suerte, no todos los ingresos vienen dados del directo.

A nuestro modo de verlo, las discográficas, la música en vivo y la educación musical son 3 de los pilares que sustentan a día de hoy la industria. Por este motivo, en las siguientes líneas, vamos a tratar de explicar cómo puede influir la covid-19 en estos 3 casos.

La industria discográfica

Nos referimos a la música grabada, que incluye desde un disco de vinilo o un CD hasta la escucha en cualquiera de las múltiples plataformas online para disfrutarla. Puede que ésta sea una de las ramas menos afectadas y la que mejor parada salga.

Al ya de por sí elevado nivel de digitalización existente a.C, deberemos sumar la tendencia actual cada vez más decantada hacia el streaming. A falta de poder asistir a los “bolos” de nuestros artistas favoritos, estos deberán fortalecer los lazos con su audiencia a través de contenidos más exclusivos que doten de valor añadido a su música. Hay quién dice que en los próximos años tal vez la industria discográfica recupere el trono perdido que ocupó durante gran parte del siglo XX como la principal fuente de ingresos para los artistas en lo que se refiere a la actividad musical.

Educación musical

Se consolida el e-learning como fuente principal de ingresos. En este punto, queremos explicar que gran parte del colectivo músico, compaginan su faceta más artística con la de impartir clases de música, (por si a alguién le pilla desprevenido). 

Cierto es que durante el confinamiento se ha visto una oportunidad de generar ingresos mediante métodos de e-learning  y que esta tendencia ya se venía viendo desde a.C.

Pese a ello, el tiempo y la pandemia han hecho que la balanza se decante aceleradamente a favor de esta práctica en detrimento de las clases presenciales.

Es probable que en un futuro no muy lejano, llegue el momento en que muchos dejen de impartir clases presenciales e impartan clases a distancia, puesto que las ventajas para ambas partes (alumno-profesor) son relevantes (reducción de costes, instalaciones, material, atención personalizada, incremento del público potencial, reducción del impacto medioambiental debido a los desplazamientos).

De todas formas, estamos convencidos que las clases presenciales se seguirán impartiendo en determinados casos, ya que no hay nada como vivirlo en primera persona, aunque como comentábamos en el apartado anterior, también deberán dar un valor extra al alumno. 

Música en directo

En este punto el horizonte que se divisa no es tan prometedor. Por razones evidentes, es la más afectada (y la que más echamos de menos). Aún no sabemos si podremos volver a ver macroconciertos o asistir a grandes festivales. Tampoco se esperan giras multitudinarias para este año ni se dan a conocer posibles soluciones para afrontar estas pérdidas. 

Es una incógnita que aún está por resolver. No sabemos qué tipo de formatos pueden sustituir a día de hoy la experiencia de participar de forma tan activa en lo que para nosotros representa, la auténtica fiesta de la música. En este punto no hay plataformas ni streamings que puedan compararse. Posiblemente se apueste por formatos más intimistas, con aforo limitado y en locales que permitan controlar las medidas de distanciamiento que venimos aprendiendo estos días. En cualquier caso, mucho nos tememos que la música en directo atravesará una tramo de fuertes turbulencias hasta que puedan ver la salida. ¡Ojalá nos equivoquemos!

 

Pese al sabor agridulce con el que nos despedimos, estamos seguros que el buen saber hacer al que nos tiene acostumbrado el tejido que compone la industria musical (y más en tiempos convulsos) encontrarán la forma de remar en una misma dirección teniendo como Norte de su brújula el valor innegable que tiene la cultura dentro de nuestra sociedad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa cookies para asegurar una mejor experiencia al usuario.