Puede que a much@s no os suene el nombre de Victor Valiente (Barcelona, 1984), pero probablemente sí que hayáis escuchado su música en más de una ocasión. MUCHO, Sidonie, Mi Capitán, Standstill… son algunas de las bandas con las que ha compartido escenario los últimos años.

Además, también se está iniciando como productor musical. Su apuesta por introducir la electrónica y crear sinergias con otros géneros, le traerá grandes éxitos. Dicho queda.  

Tras 15 años viviendo sobre los escenarios, Victor ha adquirido la capacidad de analizar las cosas con perspectiva. Desde que empezó en este mundo, sabe que la incertidumbre será una compañera de viaje difícil de esquivar. Tal vez por este motivo, él sepa mejor que nadie, que su mejor arma para alejar a los fantasmas radica en su música. Y eso, sin duda alguna, poc@s lo hacen tan bien. 

Son las 18:00 de la tarde y hemos quedado con Victor en su estudio situado en el emblemático barrio del Raval, en Barcelona.

Viendo tu carrera, parece que naciste con un instrumento bajo el brazo, ¿Cuando descubriste tu pasión por la música?

Creo que mi pasión por la música viene de escuchar los discos que ponía mi padre a todas horas. Él no era un gran coleccionista, ni un gran erudito, pero disfrutaba mucho la música. A mi me encantaba, porque me los iba aprendiendo de memoria mientras él me explicaba que significaba cada canción.

Cuando descubrí que mi padre y mi tío tenían unas guitarras españolas en el armario de mi abuela me las llevé a casa y empecé a experimentar sin saber nada de lo que hacía, debería tener como 7 años.  Pronto llegó mi primera guitarra eléctrica y mis primeras clases y de ahí hasta ahora!

¿Por qué crees que te interesó la guitarra como primer instrumento?

La guitarra es un instrumento fácil de manejar cuando no sabes música. Es muy transportable y con cuatro acordes puedes hacer algo que se parezca a una canción. A mi me interesaba mucho poder combinar esos acordes y empezar algo nuevo, casi más que aprender canciones de otros, cosa que siempre me ha dado cierta pereza…

¿Cómo fueron tus inicios? ¿Siempre creíste que algún día podrías llegar a vivir de la música? ¿Con qué te quedas de aquellos años?

Mis inicios fueron en locales de ensayo con bandas de mi pueblo. La verdad es que vivir de la música era algo que estaba ahí, pero nunca creí que fuera posible. En esa época trabajamos mucho porque nos gustaba y pasábamos muchas horas en los locales tocando y hablando de música. Los primeros grupos no tenían ninguna otra pretensión que la de pasarlo bien juntos. Poco a poco, cuando vimos que lo íbamos haciendo mejor, el sueño de poder vivir de ello cada vez se hizo más presente, pero la verdad es que es algo tan difícil que nunca te lo llegas a creer.

Ahora veo que esos años, en los que experimentamos y probamos sin ninguna guía, fueron una gran escuela para lo que hoy en día soy como músico. No me arrepiento ni de una sola hora de las que pasé en el local de ensayo.

La música como profesión llegó el día en el que Standstill me fichó para la gira del Vivalaguerra. En ese momento, dejé mi trabajo y me puse a tocar con ellos cada fin de semana.

Y entonces empiezas a tocar con Standstill y… boom! La música que tocas suena por la radio y agota entradas. ¿Recuerdas el primer subidón musical que tuviste en tu carrera?

Recuerdo el primer Primavera Sound con Standstill. Nunca había visto tanta gente junta… Esa imagen la tendré guardada para siempre. Pero para mi ya era un subidón poder tocar cada semana y no tener que trabajar en algo que no me gustaba. sentí, como siento ahora, que tuve mucha suerte.

El álbum Vivalaguerra (2006) es considerado por muchos como una obra maestra de la música independiente de nuestro país. ¿Qué te aportó aquella experiencia?

Tenía la sensación de estar formando parte de algo que, aun siendo pequeño, era importante para mucha gente. La verdad es que cada concierto que dimos de esa gira fue maravilloso. A pesar de ser todo una batalla, porque los medios que teníamos por aquel entonces eran muy pocos. Cada día, suponía una superación para el grupo y una lección para el futuro.

En mi trabajo (como en el de tantos otros autónomos de este país) parece que tengas que pagar para trabajar o estar agradecido cuando trabajas o aceptar que hay épocas en las que no puedes trabajar y eso no debería ser así.

Victor Valiente durante uno de los conciertos con el grupo Sidonie. Imágen de Oscar Lafox® @oscarlafoxfoto
Y mientras tanto, sacas tiempo para estudiar, dar clases en la escuela de Música, tocar con Delafé, ser guitarrista en Mi Capitán, girar con Sidonie, acompañar a MUCHO en directos… 

Decidí estudiar composición en el Taller de Músics porque era lo que más se adecuaba a mis habilidades. Nunca he sido un grandísimo instrumentista, pero sí que he tenido curiosidad por la armonía y la composición desde siempre. 

La docencia, en cambio, es algo por lo que muchos pasamos para poder ganarnos la vida de algún modo. No siempre hay giras ni discos que grabar así que, en las temporadas de menos trabajo, las clases son algo de lo que vivir.

Por suerte, a mí pocas veces me han faltado giras para compaginarlo. Me he encontrado con gente muy talentosa de la que he aprendido siempre y espero poder seguir haciéndolo, sintiéndome privilegiado por ello.

¿Es en los bolos cuando más disfrutas de la música? 

Los bolos tienen algo visceral que engancha y que un músico necesita para expresarse, sin ninguna duda. El bolo es un disfrute continuo. Lo que a veces no es tan agradable son los viajes, las esperas, los horarios… La gira es muy exigente pero siempre hay una recompensa en esas dos horas de concierto por la que vale la pena pasar por todo lo demás.

De otro modo disfruto muchísimo de mi tarea como productor de otras bandas o solistas. El tiempo en el estudio es siempre una oportunidad para hacer o probar cosas nuevas, experimentar y dar con cosas inesperadas.

¿Sientes que la única forma de poder vivir de la música en España es el pluriempleo?

Por supuesto que el pluriempleo es la única forma de salir adelante. La precariedad con la que se trata el oficio en España nos obliga a eso.

Sabemos que recientemente has creado tu propio “mini estudio” de grabación, ¡Enhorabuena! ¿A qué se debe esta decisión? 

He trabajado durante un tiempo como productor en estudios ajenos y, supongo que por necesidad, he ido completando mi estudio en casa para poder cubrir las necesidades de una producción. 
Sigo acudiendo a estudios para las cosas que no puedo hacer en mi home-studio, aunque ya he hecho un par de producciones completas en él y estoy bastante contento. 

Ahora que lo tenemos tan difícil para salir de gira tengo tiempo para dedicar a la producción musical.

Y de repente Pandemia. Así, sin avisar. Esta crisis está dejando un poco al descubierto las vergüenzas por las que pasa la industria musical…

En el gremio siempre hemos tenido la sensación de que en este país se trata la cultura y el ocio cultural un poco mal. El músico depende de temporadas y está siempre desprotegido en ese sentido. 

En mi trabajo (como en el de tantos otros autónomos de este país) parece que tengas que pagar para trabajar, estar agradecido cuando trabajas o aceptar que hay épocas en las que no puedes trabajar. Y eso no debería ser así.

Los artistas de este país tienen un nivel muy alto y son un bien necesario para la salud mental de la población. Trabajar en este sector es un lujo y no debería. 

Existe la sensación de que solo hay artistas de éxito, pero detrás de ellos hay músicos, técnicos de sonido, técnicos de luces…todos ellos con familias detrás dependiendo de algo tan frágil.

Aunque la verdad es que en el caso de los músicos también deberíamos hacer un poco de autocrítica. Parece  un sector fragmentado donde todo el mundo va a la suya y nunca se tiene un sentido de comunidad, con lo cual es difícil que podamos ejercer presión en ningún sentido. 

Yo, por mi situación de músico freelance trabajo con muchos artistas y la verdad es que tengo un poco la sensación de que muchos trabajan bajo el lema de sálvese quien pueda. Es posible que esa actitud se deba a la precariedad que existe en el sector, con lo que es un pez que se muerde la cola. 
Lo cierto es que aun pensando que deberíamos formar una comunidad, yo mismo no sabría por dónde empezar. Me he dado cuenta de que se puede hablar de la precariedad del sector sin citar la pandemia, así que imagínate teniendo esta de por el medio.

¿Cual de todos estos sectores que comentas crees que es el que más se está viendo afectado?

Evidentemente los que dependen de los conciertos para vivir. Pero dudo que haya hoy en día un tanto por ciento muy alto de artistas que puedan vivir de la venta de discos, así que todos los sectores están muy mal.

Y tú, ¿Cómo lo estás llevando? ¿En qué ha cambiado tu día a día? 

Pues la verdad es que yo he podido ir tirando por suerte. No salir de gira ha sido un golpe duro pero de momento puedo trabajar de productor. 

¿Te ha hecho reflexionar este parón obligatorio?

Supongo que la reflexión más profunda que podemos hacer es sobre la huella que dejamos en nuestro planeta en muchos sentidos. 

Por ejemplo yo me he dado cuenta que mi relación con el entorno digital y las redes sociales no era muy sana. He tenido la sensación de que debía preocuparme más por las cosas que tengo a mi lado, empezando por la comunidad de vecinos y los comercios de mi barrio. 

Creo que la ventana de las RR.SS al mundo no es del todo real y estamos perdiendo el sentido de comunidad. Eso nos debilita, nos hace menos conscientes de lo que pasa realmente en nuestro mundo cercano y nos aparta de hacer cosas al respecto.

No hace tanto tiempo que soy consciente de que existe a mi alrededor un tejido de gente que vive muy cerca de mi y que depende de mí para subsistir. Ahora, me doy cuenta que es mejor comprar comida de mi zona o ropa de diseñadores que viven cerca, en lugar de ir a amazon a que me solucione la papeleta.

Estos últimos meses hemos visto cómo la música no cura pandemias pero sí cura el alma en tiempos difíciles. ¿Crees que la música tiene algún poder para ayudar a curar al Planeta?

No creo que la música tenga ese poder específicamente, pero es un factor importante en la salud mental de la gente que, con sus actos, sí que puede ayudar a salvar el Planeta.

¿Quién salvó tu cuarentena musicalmente hablando?

¡Muchas cosas y muy variadas!

He podido ver muchas óperas que tenía pendientes y que nunca tenía tiempo para disfrutar. Pero también he podido volver a artista que tenía olvidados en mi día a día y que creo que son importantes para mi. Por ejemplo, me he dado cuenta de que, si tengo un mal día, recurro a Bruce Springsteen y me lo arregla rápido.

 

¿Crees que los conciertos en streaming, las plataformas de pago y los festivales virtuales han venido para quedarse? 

No creo que un streaming esté ahora mismo a la altura de un concierto en directo. Pienso que esta es una oportunidad para desarrollar una manera de crear contenido digital de calidad que algún día pueda convivir con el concierto presencial. Nos hemos acostumbrado a que el contenido digital sea de mala calidad en muchos casos y estoy seguro de que esta crisis es una oportunidad para hacerlo mejor. También creo que el artista debería buscar formas de monetizar su trabajo a través de las plataformas digitales. Lo que está pasando no debe ser una excusa para realizar contenido gratis por parte del artista ni de acostumbrar al espectador a tener contenido gratis.

¿Qué futuro le auguras a vuestro sector en los próximos meses, años? 

Tal como está montado el negocio, lo veo negro. Si esto dura mucho, el sector deberá hacer cambios profundos en su modelo, el espectador deberá hacer cambios en la manera en la que consume cultura y los gobiernos tendrán que tomar parte de todo ello. Lo que está claro es que algo tenemos que hacer todos.

¿Cómo se puede ayudar a la música?

En mi opinión es importante que desde los gobiernos se apoye las propuestas artistas no generalistas. El artista que tiene éxito comercial también tiene recursos para salir de las crisis. Esto, otra vez, se podría haber hecho antes de una pandemia, y no estaríamos tan mal.

Referentes musicales: ¿con la música de qué artistas te gustaba hacerte cassettes?

Pregunta difícil! Mis referentes musicales han ido creciendo en número durante toda mi vida. Pero si me preguntas por los de la época en la que grababa cassettes, te diré Queen, Dire Straits, Bruce, Nirvana….

¿Hay algún grupo/artista que no puedas dejar de escuchar?

Ahora mismo no puedo dejar de escuchar Holly Herndon, FKA twigs, Thom Yorke o Dimitri Shostacovich

¿Qué otro@s compañer@s de profesión de nuestro país -son muchos con los que has participado- admiras e incluso envidias por sus capacidades musicales? ¿Qué destacarías de ell@s?

Lo que más destacaría de los músicos con los que he trabajado, sin excepción, es la capacidad de trabajo que tienen. Todos han pasado por momentos difíciles, sobre todo al principio, que han tenido que superar y, aun los que tienen cierto éxito, siguen en una lucha incansable por lo que creen

Y ya para acabar, ¿Dónde ves a Victor Valiente dentro de otros 10 años?

Pues espero seguir mi camino poco a poco y dedicar mi vida a la música a pesar de todo. No hay ninguna meta concreta. No me gustaría dejar de hacer nada de lo que hago ahora. Tocar con grupos, producir discos y dedicar algo de tiempo a mis proyectos personales!

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