“Nací entre peces y campos, disfrutando de la naturaleza en todos nuestros juegos. Desde pequeña quería hacer cosas para que la vida de todos fuera más simple, bonita y feliz.

Mi estancia en un campo de refugiados durante la guerra de los Balcanes hizo que me acercara al mundo agrícola y encaminé mi formación hacia la tierra y el agua. Esto me ha permitido trabajar en diferentes países y en distintos ámbitos, y conocer a personas y situaciones vitales muy diversas, que me han ayudado a enfrentarme al mundo con valentía y a decirme a mí misma que nada es imposible. “

Así se presenta Àngels Perramon Serra  una de las responsables de Cotó Roig. Un proyecto textil nacido en Manresa (Barcelona) y con “un alma sostenible que no le cabe en el pecho”.

Cultivar, hilar, tejer y confeccionar es la cadena productiva que quieren recuperar y por la que llevan años trabajando. El objetivo: obtener un algodón de buena calidad, pròximo, respetuoso con el medioambiente y a un precio, justo sin tener que ir a la otra punta del mundo a comprarlo.*

Materiales_Sostenibles_Moda_Algodon_Produccion_Integrada

 

¿Cuál es vuestra historia de amor con el mundo del textil?

Mi história de amor con el textil nace en Cotó Roig. Rosa Escalé, mi compañera, es quien ha mantenido una auténtiva história de amor y desamor con el textil a lo largo de su vida. En mi caso, se podría decir que lo mío ha sido un enamoramiento tardío pero muy fuerte. De algún modo, su enamoramiento ha sido el que me ha contagiado. 

El mundo del textil es apasionante por su diversidad de posibilidades creativas y técnicas que te permiten aprender, imaginar y soñar sin parar.

¿Por qué nace la idea de montar Cotó Roig?

Cotó Roig nace de querer crear un proyecto de auto-empleo con un componente social y medioambiental marcado, es decir que mediante el trabajo podamos avanzar hacia una sociedad más justa y más respetuosa con el medio ambiente. Se tarta de analizar los procesos y el cómo hacemos las cosas, para poder mejorarlas, con una clara voluntad de explicar lo que hacemos y así ayudar a reflexionar al consumidor final cuando llega el momento de consumir.

Esta idea inicial, el accidente del Rana Plaza hace unos años, algunas casualidades que te tiene preparadas la vida y conocer a Rosa, han sido los motivos que crearón Cotó Roig, un proyecto con ánima textil.

«Una cosa es lo que está de moda y la otra es hacer la reflexión de que es para cada uno lo sostenible, es muy amplio y uno lo debe concretar»

Siempre que habláis sobre vuestro proceso productivo, decís que trabajáis un algodón de producción integrada. ¿Qué significa esto?

La producción integrada es un método de cultivo agrícola certificado y que en España se empezó a poner en marcha durante los años 90’. Cada comunidad autónoma tiene su propia certificación y crea unas normas específicas para cada cultivo. En todos los casos, se basa en mantener el equilibrio entre el medio ambiente, el cultivo y la producción, por eso se marcan las pautas de uso de agua, de abonos verdes, rotaciones de cultivo y como se debe hacer el control de plagas o el manejo de la tierra, pautando el uso de agroquímicos.

Este tipo de agricultura se puede hacer de muchas maneras, nosotros trabajamos con Charo porque sabemos que ella se preocupa para hacerlo bien.

El Ministerio de Agricultura lo define como:

  • Los sistemas agrícolas de obtención de vegetales que utilizan al máximo los recursos y los mecanismos de producción naturales y aseguran a largo plazo una agricultura sostenible, introduciendo en ella métodos biológicos y químicos de control, y otras técnicas que compatibilicen las exigencias de la sociedad, la protección del medio ambiente y la productividad agrícola, así como las operaciones realizadas para la manipulación, envasado, transformación y etiquetado de productos vegetales acogidos al sistema.”
¿Dónde se cultiva este algodón? 

El algodón se cultiva en las Marismillas de Lebrija, en la provincia de Sevilla.

En Europa actualmente se cultiva de forma industrial algodón en España (Andalucía) y Grecia. Hay algún otra explotación privada en Francia, pero esta producción es muy pequeña, en relación a la producción mundial, por eso tiene sentido que este algodón se pueda transformar y utilizar desde lo más cercano.

A día de hoy, vuestro algodón de producción integrada no dispone de una certificación ecológica estandarizada como podría ser la norma GOTS que garantice las condiciones bajo las que ha sido producido. ¿Qué importancia deberíamos darles a las certificaciones textiles? ¿Crees que existe cierta hipocresía con eso?

La normativa GOTS esta basada en fibras producidas de forma orgánica, esto supone que en el proceso de producción de la fibra no se pueden utilizar productos químicos sintetizados, es decir todos los imputs deben ser obtenidos de forma natural.

Para mi aquí existe una contradicción entre la pureza del concepto, la rentabilidad económica y la realidad.

La agricultura orgánica o ecológica en sí misma entra en contradicción con las grandes producciones, especialmente en lo que son los cultivos intensivos. Es decir, si queremos ser puristas establecer hectáreas y hectáreas de un mismo cultivo no es hacer agricultura orgánica o ecológica. Excepto en algunos casos de agricultores muy bien formados, se practica la agricultura de subsistencia, por eso no se aplica aquí, porque aquí un agricultor tiene acceso a las mismas oportunidades que yo o nosotras. NO pasa lo mismo en otros países como India, Brasil etc..

Eso en cuanto a la producción agrícola. En cuanto al resto del proceso, es muy complejo, deberíamos hacer un documento específico. Pero lo que sí es una realidad es que las certificaciones son para las grandes empresas y que son un negocio.

Nosotras estamos trabajando en obtener la certificación ECOLABEL (certificación europea de textiles ecológicos) es una certificación pública de coste mínimo y de mínimos en el textil, que creo que representa la realidad.

Somos contaminantes, debemos aceptarlo, pero debemos minimizar esta contaminación reduciendo el consumo y mejorando los procesos.

Del mismo modo que nos pasa a nosotros, puede que haya muchas iniciativas textiles que se estén preguntando: ¿Por qué resulta tan complicado para las pequeñas iniciativas o marcas encontrar tejido sostenible y pequeños talleres en este país?

1. Creo que en cuanto al textil sostenible hay una obsesión con el algodón orgánico como si fuera la única vía. 

2. Es difícil encontrar tejidos sostenibles, porque una cosa es lo que está de moda y la otra es hacer la reflexión de qué es para cada uno lo sostenible. Es muy amplio y uno lo debe concretar, porque como he dicho somos contaminantes y debemos acotar que es lo que podemos hacer cada uno.

3. Porque el mercado está inundado de materiales sintéticos por un tema de costes del material y eso dificulta encontrar materiales nobles y poder competir con ellos. (Aquí también es necesario valorar en qué opciones tiene sentido utilizar materiales sintéticos y en cuáles no).

4. En cuanto a los talleres, es difícil encontrar talleres con expertos porque los precios se han devaluado tanto que la gente experta se ha cambiado de oficio. Es cierto que ahora parece haber una “nueva ola de personas” que se dedican a confeccionar, pero nos faltan años de experiencia a todos y asumir cuáles son los precios reales de confección. Y ese no es un trabajo que se haga de un día para otro.

Desde los inicios de Cotó Roig (2014) hasta ahora, ¿Habéis notado un aumento en la demanda de tejido orgánico o sostenible?

Sí, creemos que hay un cambio en el consumo importante, el empujón ha sido esta pandemia que nos ha hecho plantear si tenemos la soberanía suficiente en relación a las distintas materias. Un ejemplo ha sido el tema mascarillas o pantallas.

Pero falta sensibilización al respecto y dar información para que podamos elegir con conocimiento. Por ejemplo un hilo hecho con algodón orgánico y poliéster reciclado es sostenible? Mi opinión es que es una aberración aunque se vende como algo muy sostenible. 

¿Crees que la situación actual que estamos atravesando nos hará reflexionar sobre nuestros hábitos de consumo y nuestra relación con el entorno?

Si, parece que está haciendo reflexionar a un sector de la población que ya tiene inquietudes al respecto y que tiene resuelto su final de mes.

Pero creo que debido a esta situación, (que no es debida solo a la pandemia si no que ya viene de la no recuperación de la crisis anterior) hay una parte muy grande de la población que no puede reflexionar porque tiene que ocuparse de ver que come, como se calienta, etc.

¿Cómo se ha visto afectado el sector textil por el Coronavirus?

En mi humilde opinión, hay una crisis en el sector textil, no solo por la pandemia, si no por el mismo sistema de producción. Se ha tocado techo, precisamente por el tema de la sostenibilidad, se debe cambiar el sistema productivo ¿Y eso cómo se hace?

¿Hacemos máquinas más lentas? ¿Trabajamos menos horas? ¿Hay menos trabajo? ¿Personas que se quedan sin empleo? Eso también és sostenibilidad. Cómo se enfoca, qué políticas se hacen para respaldar eso…son preguntas que me hago.

En referente a la pandemia quien se ha sumado a hacer productos relacionados con la pandemia les ha ido muy bien, vamos  ver cómo se gestiona el futuro.

Sabemos que siempre andáis liadas en mil proyectos ¿qué planes tenéis a corto y largo plazo?

Nos gustaría trabajar más en temas de difusión y sensibilización, estamos en ello. También tenemos otros proyectos personales, necesitamos tomar aire.

En cuanto a producción estamos valorando hacia dónde debemos tomar el rumbo.

Ya para acabar, y aunque sabemos que no disponéis de una bola mágica de cristal, ¿cuales son las perspectivas para los próximos años en el sector de la moda?

No lo sé en la moda, solo creo que o cambiamos el sistema y dejamos de ser capitalistas o en breve estaremos inmersos en los mundos de las películas apocalípticas.

 

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